Pienso que el infierno en mi subconsciente es un reflejo de mi desorden mental, en donde bulle en imágenes el sexo, la violencia gratuita y la migraña de la desadaptación social. La energía de mi mente es como un caballo enajenado.
Ahora que estoy inmersa en esta provocación a mi ingenuidad que inicié desde que era muy niña, me pregunto si valía la pena destruir el vergel brillante que había creado, en donde yo me defendía sola y siempre lucía risueña, coléricamente curiosa y despreocupada por todo. Todo tenia que ver con mi necesidad de conocimiento y mis ganas de querer ensuciarme con la realidad. Cuando yo ya era lo suficientemente audaz como para meter las manos al fuego, me senti estafada. Desde ahi, no paro en mi incredulidad, salvo unas 3 ocasiones en las que me enamoré, pero de ahi, por mi que la humanidad se destruya a si misma con mi pequeña alma dentro. Sin embargo, ese sentimiento me llena de frustracion. Entonces, cómo hago? creo que lo mejor es: poner en limpio los pensamientos que valen la pena, quemar aquellos que hacen que mi mente de vueltas en un espiral destructivo, en fin, pensar en VIVIR la vida y no padecerla o soportarla.
martes 20 de diciembre de 2011
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